
Los vinos son como seres vivos: una vez embotellados, desarrollan sus propiedades hasta alcanzar el punto óptimo de consumo. Después, van perdiendo cualidades poco a poco. Al ser una bebida tan delicada, también importa el modo en que cogemos la copa.
Las partes de una copa de vino
Antes de los tips, conviene conocer la copa:
- Cáliz, balón o cuerpo — donde se vierte el vino. Su forma depende de la variedad y el estilo.
- Tallo, fuste o pierna — une el cáliz con la base.
- Base o pie — la pieza que sujeta la copa, normalmente circular.
- Boca — la abertura. Su tamaño depende de la concentración de aromas y su forma (abierta o cerrada) dirige el vino hacia distintas zonas de la lengua.
3 tips para coger la copa correctamente
- Nunca rodees el cáliz con la mano. Coge siempre la copa por el tallo o fuste.
- Mejor por la parte inferior del tallo. Además de ser más elegante, evitarás calentar el vino con el calor de tu mano.
- Bebe siempre por el mismo lado de la copa. Así evitarás que la boca se manche y mantendrás una presentación impecable.
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